La reforma pensional Ley 2381 de 2024 empezó su implementación en julio de 2025 y trae cambios importantes para empresarios y trabajadores. Aunque la Corte Constitucional revisó algunos aspectos, las pymes del Oriente Antioqueño deben entender el nuevo sistema para cumplir correctamente con sus obligaciones de nómina.
El nuevo modelo es de pilares: un pilar solidario para personas mayores en pobreza, un pilar semicontributivo para quienes no alcanzaron la pensión, un pilar contributivo obligatorio para todos los trabajadores formales, y un pilar de ahorro voluntario complementario. El cambio más relevante para los empresarios está en el pilar contributivo.
Bajo el nuevo esquema, todo trabajador con ingresos hasta 2,3 salarios mínimos cotiza obligatoriamente a Colpensiones (régimen público). Lo que exceda ese umbral se cotiza en una AFP del régimen privado como ahorro individual. Esto cambia la forma en que las empresas reportan y distribuyen los aportes.
Los porcentajes de cotización se mantienen en términos generales: 16% del salario base, donde el empleador aporta el 12% y el trabajador el 4%. Para salarios superiores a 4 SMLMV existe una contribución adicional al fondo de solidaridad. Sin embargo, la liquidación operativa cambia en la planilla PILA, por lo que su software contable o su contador deben estar actualizados.
Quienes a julio de 2025 ya cotizaban activamente tienen un régimen de transición especial según su edad y semanas cotizadas. Para nuevos empleados, aplican las reglas del nuevo sistema desde el primer día. Es fundamental verificar la afiliación correcta de cada trabajador para evitar problemas futuros con el reconocimiento de su pensión.
Más allá del cumplimiento legal, esta reforma es una oportunidad para hablar con su equipo sobre planeación financiera y promover el ahorro pensional voluntario, especialmente entre los jóvenes. Un asesor laboral o financiero puede acompañarle en la actualización de procesos y en orientar a sus trabajadores. Cumplir bien la ley protege a su empresa y respeta el futuro de su gente. Una nómina bien liquidada y unos trabajadores informados son una fortaleza estratégica para cualquier pyme.

